¿Cómo cambió la relación entre el ojo humano, el espacio, la pintura y la ilusión de realidad entre el Trecento y el Renacimiento?

Segùn Mesnil : la perspectiva moderna nace de la convergencia de dos cosas que no son exactamente iguales: el orden matemático y la ilusión óptica.

Al comienzo de la època moderna, los maestros de las Escuelas del Norte parecen haber llegado igualmente a constituir una perspectiva central sòlo por aproximaciones sucecivas. Los mismos tanteos se disciernen entre los primeros pintores del Trecento, Duccio en particular: los seneses, dice Jacques Mesnil, “construìan las figuras en proporciòn con los edificios, no con exactitud matemàtica, sino como podìan hacerlo los empiristas ingenuos que no recurrìan a la medida y se fiaban de impresiones en las cuales los factores psìquicos transformaban las sensaciones puramente visuales”. Sòlo en el Quatrocento vemos que se impone la construcciòn matemàtica. Es necesario señalar que en el momento en que se constituye la perspectiva moderna, la tècnica de la decoraciòn representa tambièn un papel importante. En un Estudio sobre la perspectiva lineal en Leonardo Da Vinci, Mesnil observa que el uso corriente de la ilusiòn òptica corresponde a una influencia del teatro. Todavìa hoy puede verse en el Teatro Olìmpico de Vicenza, comenzado por Paladio en 1580 segùn el modelo de los teatros antiguos, la decoraciòn en ilusiòn òptica dibijada por Scamozzi para la representaciòn inaugural del Edipo Rey, que tuvo lugar en 1585: los artificios son muy evidentes si se los mira de cerca. “La perspectiva, dice muy justamente Mesnil, tiene un doble efecto: por una parte es orden lògico, por otra, ilusiòn òptica. Precisamente como medio de Ilusiòn òptica impresiona al individuo desprovisto de educaciòn y de dones artìsticos. No pertenece como tal especialmente al arte, sino que corresponde mucho màs a un recurso de maquinismo teatral o al principio de un aparato de òptica.

Entonces nos preguntamos: ¿Cómo hacer que una superficie plana produzca en el espectador la sensación de estar viendo un espacio real? Utilizando la perspectiva lineal. Pero hay que aclarar algo … la perspectiva no aparece de golpe en el Quattrocento. Lo que aparece entonces es la sistematización matemática de procedimientos que los artistas ya venían experimentando empíricamente.

En la pintura de Duccio encontramos algo fascinante: los artistas ya saben que los objetos tienen que disminuir con la distancia, que un edificio tiene profundidad y que un interior debe organizarse espacialmente.

Pero todavía no poseen —o no aplican de manera general— un único sistema geométrico que gobierne todo el cuadro.

En las escenas de la Maestà, por ejemplo, Duccio construye interiores y edificios tridimensionales. Los estudios sobre su obra señalan precisamente que algunos interiores presentan intentos de coordinar las diferentes partes de la arquitectura mediante una perspectiva relativamente sistemática, pero todavía rudimentaria.

La propia historiografía de la perspectiva ha cuestionado la idea de una invención absolutamente repentina. Treccani señala que la introducción de la perspectiva lineal durante el Quattrocento forma parte de una transformación más amplia de la representación, y que la vieja narración heroica de una “invención” aislada de Brunelleschi ha sido revisada por la investigación posterior.

De hecho, había perspectivas antes de la perspectiva matemática.

Había procedimientos para sugerir: profundidad; distancia; superposición; disminución del tamaño; interiores; escorzos; y relaciones espaciales.

Lo que cambia radicalmente en el Quattrocento es que esas experiencias empiezan a integrarse dentro de un sistema racional único.

Entonces, la frase de Mesnil: “por una parte es orden lógico, por otra, ilusión óptica.” merece explicaciòn propia: La perspectiva tiene dos caras. Una es la perspectiva como orden, que es matemàtica y organiza el cuadro. Determina proporciones, distancias, tamaños, lìneas, relaciones espaciales y posiciòn del espectador.  Es decir, la perspectiva es una gramàtica del espacio.  La otra cara es la de la perspectiva como ilusiòn, su finalidad última no es que el espectador vea las matemáticas sino exactamente lo contrario. O sea, la matemàtica tiene que desaparecer ante los ojos del espectador.

Durante el Renacimiento se desarrolla extraordinariamente la escenografía en perspectiva. El escenario se transforma en una especie de cuadro tridimensional. El espectador está situado en una posición determinada y desde allí contempla una arquitectura que parece prolongarse indefinidamente. Es decir: la pintura aprende a engañar al ojo y el teatro convierte ese engaño en espacio físico.

Cuando Mesnil utiliza la expresiòn “recurso de maquinismo teatral” , està provocando al lector, nos està diciendo que la perspectiva no debería entenderse solamente como una técnica artística porque también es una tecnología de la visión. Esto nos lleva a algo mucho más amplio: durante el Renacimiento se cruzan varias disciplinas que hoy nosotros tendemos a separar:pintura + geometría + arquitectura + óptica + teatro + escenografía. La perspectiva pertenece simultáneamente a todas ellas.

Para concluir podemos decir que hay tres momentos:

  1. El espacio intuitivo – Trecento: El artista descubre progresivamente que el mundo pictórico necesita profundidad. Experimenta. Corrige. Observa. Pero diferentes elementos del cuadro pueden obedecer a diferentes lógicas espaciales. La perspectiva es una experiencia.
  2. El espacio matemàtico – Quattrocento: La experiencia se transforma en sistema. El espacio puede ser: medido , calculado , construido , reproducido. La perspectiva deja de ser solamente una habilidad del pintor. Se convierte en un método intelectual.
  3.  El espacio ilusorio – Cinquecento: La geometría alcanza otro objetivo: hacer desaparecer la geometría. La construcción matemática produce una ilusión. Y esa ilusión puede salir del cuadro y convertirse en: arquitectura, escenografìa, trampantojo, decoraciòn o espectàculo.

Asì, la perspectiva no transforma solamente la pintura. Transforma la posición del espectador. Antes, una imagen podía ser contemplada desde múltiples posiciones sin que eso destruyera necesariamente su estructura.

La historia de la perspectiva no es simplemente la historia de cómo los pintores aprendieron a dibujar correctamente. Es la historia de cómo Occidente construyó progresivamente una determinada relación entre espacio, imagen, ojo y espectador.

 

 

Cecilia .B

Lic. en Sociologìa - U.B.A. -
Docente universitaria e Investigadora

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