Una invariable y corrupta inspecciòn escolar


                  Una invariable y corrupta inspección escolar                                                   

Es justo decir, sin afán de querer hacer amena esta reflexión, que me dispongo a exponer la problemática de una zona del Norte del paìs, específicamente del subsistema de Telesecundarias. Lo hago a la luz de los documentos normativos y de la filosofía de la educación, así como de un buen cùmulo de hechos registrados que dan fè del tamaño de la heterodoxia con la que se conduce.

A este respecto, los jefes de enseñanza de la región se pueden pronunciar, y un buen número de funcionarios educativos, pero ninguno de ellos cuenta con el contacto directo, y al parecer nunca han tenido el deseo de concretarlo, para evaluar los posibles ajustes tomando partida por una elevación en la calidad acadèmica del rubro en cuestión.

En mi libro : “ La escuela pública según sus maestros”, me abrigo al afecto de poder delimitar pronunciamientos desde la òptica del salòn de clases, sin por ello se vea devaluado mi apego a la realidad, ya que es el maestro quien tiene la visión menos borrosa, por estar en medio de la acción, el ser el centro de la escuela, sin la deficiencia de la opinión de un alumno, o el sesgo de la autoridad inmediata escolar, o del filo de las altas expectativas de la comunidad a la cual pertenecen las familias o los padres de familia.

No es un deseo de elevar la calidad acadèmica la denostación, mucho menos la descalificación. Partiendo de ese compromiso, de intentar generar una aportación, una construcción social, sin deconstruir, sin regatear puntos buenos, elevando con generosidad algunos no tan buenos y tachando lo que debe ser tachado, afirmo que en el subsistema de la Telesecundaria, en una zona del norte del país, existe una invarianza en malas actitudes y disposiciones en estos últimos 20 años. Ha venido ocurriendo tal situación, muy a pesar de los cambios en las cabezas que marcan los destinos de la zona, los asesores técnicos y por las malas asignaciones de directores que tuvieron a bien ser dictaminados como tales desde el año 2010.

Un ejemplo de ello es la asignación discrecional de puestos de dirección hechos entre el año 2002 y 2010 por el finado marcador de los destinos laborales de Telesecundaria, que ni siquiera fue maestro de Telesecundaria, fue maestro de primaria por muchos años. Asignando a parientes en direcciones, y quitando a quienes tenían el derecho o mandando lejos a quien, como un servidor, fue pionero del sector Telesecundaria, de la misma forma negociaba los ascensos a puestos de inspección o de asesoría técnica con gente afín a sus intereses.

Esa fue, por abreviar, la causa principal o génesis de los sucesos turbios que en el devenir provocarìan una cadena de vicios interminable, y por lo visto imparable, con el consabido riesgo de la equivocación en la apreciación, dado que siempre es tiempo de un cambio o terminación de lo execrable. De los malos elementos surgen malas decisiones. Fue una buena decisión terminar con la discrecionalidad de la asignación de plazas, fuera por la propuesta sindical o de la parte oficial, pero tampoco el examen de oposición ha computado o evaluado lo mejor de lo mejor en cuestión de las habilidades y actitudes requeridas en los recursos humanos que aspiran a la asignación de plazas docentes, direcciones y asesorìas técnicas.

El aprobar un reactivo en un examen no garantiza que el recurso humano contratado vaya a tener éxito en su labor docente, mucho menos se garantiza la calidad educativa.

Antes de la reforma educativa 2013, con un mínimo de decencia se manejaban en cualquier subsistema educativo, contratar a licenciados graduados de las normales básicas o superiores, o los que estaban por graduarse. Fue la mecánica por muchos años en el campo educativo de nuestro país. Contadas excepciones llegaron a formar parte sin estudios o sin vocación docente. Empero, en el caso de Telesecundaria, se hicieron de la vista gorda tanto autoridades sindicales como las oficiales permitiendo entrar a plazas docentes a elementos que presentaron certificados de estudios apócrifos o sin vocación docente, o de elementos que solo entraron al oficio de mentor con la intención de seguir su labor como funcionaria política, de consejera electoral, de hija o hijo de diputado, así como de negociantes como en la venta de carros o importaciones.

Lo cual no sería grave si tales maestros con estos perfiles dedicaran sus horas libres para dichas encomiendas de apariencia emprendedora, mas fue y ha sido el caso que llevan a cabo tales actividades en horas de atención a sus alumnos. En esto radica el peor de los vicios de esta zona de Telesecundarias, son sabedores de estos elementos, que son mercenarios de la educación, pero al ser estos elementos con escasa vocación docente los mas proclives a retribuir a la zona servicio, atenciones, facilidades para sus proyectos, al ser ellos voluntarios para muchas actividades para las cuales se requiere de apoyo moral o económico, no son tocados ni con el pètalo de una rosa. En pago a sus servicios les son premiados con plazas extras vespertinas como Telebachillerato o de cobrar en Tiempo Completo sin trabajar esas horas.

Viene a cuento, por consiguiente, que la Inspecciòn debe de evaluar, observar o incomodar a otros elementos que no son proclives o afines a su trabajo, quienes trabajamos en paz, buscando siempre responder a las exigencias de nuestro puesto, a las necesidades de los alumnos, que incluso muchos ponemos de nuestro presupuesto para concretar actividades didácticas, desde las mas sencillas o ordinarias hasta las extraordinarias como las que se llevan a cabo en días de premiación acadèmica o graduación. La política es muy clara: molestar a los incomodos, premiar a los afines y a los amigos.

Esta dicotomía entre maestros afines y maestros incomodos ha permanecido ya varios años sin que pueda existir una formula de reconciliación, que la única seria la eliminación de estos vicios y pràcticas con las requeridas sanciones administrativas o penales para quienes hayan incurrido en estos abusos, los cuales en nada han abonado a la calidad educativa y, por el contrario, han afectado a los estudiantes negándoles el acceso a la educación no cubriendo sus turnos de tiempo completo o de telebachillerato y además no rindiendo con probidad en su labor para la cual fueron encomendados.

Estas sanciones podrían ser el cese inmediato de las labores que no son cubiertas en tiempo y forma asi como de sanciones administrativas para el personal de la zona, por los muchos años que han solapado, y tolerado dichos abusos.
En 20 años de experiencia cualquier docente se da cuenta de los muchos problemas que aquejan a las comunidades que rodean a las escuelas. Es la escuela la búsqueda de la transmisión de un legado, de alguien que sabe a quien no sabe, de un apoyo a los problemas personales de los estudiantes.  ¿En què momento pueden estos maestros que abusan ejercer su labor con pertinencia?  si su enfoque sufre de distracciones por intereses personales y cambiante por mas de 20 años, asi como tolerado por sus autoridades. Es el caso de un profesor que dejó de ser secretario general de una delegaciòn sindical de esta misma zona escolar, quien tuvo el descaro de agradecer a todos, en la asamblea final de su gestión, de todos aquellos quienes contribuyeron con su labor de secretario general debido a sus multiples puestos, maestro de telesecundaria, director de telebachillerato, cobrador de tiempo completo, y al mismo tiempo secretario general. Si bien es cierto que para poder ejercer cualquier profesión se requiere de ética, mas que eso se requiere de vergüenza, ya que dicho individuo jamas hizo su labor como secretario general, nunca se le encontraba en las defunciones de compañeros o atendìa sus movimientos, mucho menos su labor como director de un telebachillerato o su plaza base de Telesecundaria.

Si por muchos años, el empresariado criticò al gobierno por financiar y subsidiar la oferta y no a la demanda, o sea no atender con apoyos económicos a los educandos de los diferentes subsistemas, el caso del profesor ex secretario general da cuenta de un argumento que muchos años esgrimieron los empresarios coaliados en una organización llamada Mexicanos Primero. Somos los maestros los únicos beneficiados con el subsidio, mediante nuestro salario, prestaciones y una estabilidad laboral, binomio injusto porque el alumno muy apenas tiene para el transporte diario, y eso sin contar que le es exigido en los diferentes planteles uniformes, cuadernos, materiales educativos, y aportaciones para eventos escolares durante todo el ciclo escolar.

En què papel queda aquel maestro que no atiende su labor, que es mercenario, pero que aparte es tolerado por sus superiores. Un gran subsidio a la demanda sería que el maestro atienda su labor, que deje todo aquello que le imposibilita ejecutar sus acciones porque de esta forma los indicadores de deserción, de rezago educativo y de reconstrucción del tejido social pueden materializarse, no asì de seguir en las mismas pràcticas. Con el nuevo modelo educativo, nos guste o no, tenemos un nuevo reto que cumplir, que es el implementar un nuevo plan de estudios después del fracaso de los anteriores, de la nula implementación del ultimo que fue el del 2011 y con todo ello se nos acumula la carga de trabajo.

Imaginemos que por un momento, esta zona, como muchas otras del país, decidieran tomar partido por los alumnos y revisaran caso por caso si los maestros estamos haciendo nuestra labor a cabalidad, si no estamos cobrando por trabajos que no estamos realizando y si estamos atendiendo los problemas inherentes de nuestro estudiantado, de nuestra comunidad, ¿ no sería de gran impacto en vez de solo estar verificando entradas y salidas en consejos técnicos o si lleva acentos una planeación didáctica o si es entregada en tiempo y forma?.

Bastarìa con que aplicaran los protocolos de observación y de supervisión existentes en el sistema educativo. Solo si hubiera la voluntad y no el manejo político en sus puestos. La gestión de una inspección escolar no tiene nada que ver con el promover o beneficiar los intereses personales de cada uno de los elementos favoritos de esta inspección, èsto no sucede en inspecciones de primarias o secundarias generales o técnicas.

Tampoco tiene que ver con fomentar el odio o el brazo ejecutor de observaciones “por encargo de directivos” o caídas o movimientos de adscripción en base a los intereses de sus directivos, como es el caso de varios casos de coalición entre directivos para mover a personal no afin.

Estamos hablando de la inspección escolar màs irregular de que se tiene conocimiento en este sistema educativo nacional. Es una pena en verdad.

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