Daguerrotipo de ideas

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Creo primordial ceñirme enteramente al sistema educativo vigente, porque no tengo más remedio so pena de perder mi trabajo. Sin embargo, no creo en él. Creo que es posible vivir bien, ser íntegro, cuidar de tus seres queridos antes que ocuparte de tu trabajo y de todo lo demás. Creo en poder desarrollar ingenio y esfuerzo en mis pupilos, mediante retos y ejercicios, enamorarlos de la posible solución a un problema matemático o de una coyuntura muy personal.

Como maestro no puedo hacer profesión de sabio, en la medida en que día a día emita juicios y soluciones a los problemas que enfrento como maestro puedo decir que estoy cumpliendo con mi deber pero nunca sobrevalorarte por ser asertivo en tus funciones. Si algun precepto bueno habré de inculcar en mis hijos o alumnos sólo sería acompañado de un buen ejemplo, de lo contrario es mejor callar. Tengo por  entendido y cierto que muchos improvisados e irresponsables en su profesión docente se esconden bajo el título noble de ser maestros. En realidad son oportunistas que nunca se les detecta, mucho menos  sus vicios porque tienen padrinos o protectores.

 

Mi granito de arena   es aplicarme constantemente en la formación de mis alumnos y de mi hijo,  para evitar que abunden este tipo de personas,  detesto en exceso la idea de esta inicua proliferación. Los niños y mis hijos no carecen de ingenio, carecen de aplicación. Me propuse enseñarlo a nadar, a andar en bicicleta, a jugar béisbol,  hablar inglés. No logré que fuera un excelente beisbolista, pero fue solo una menor aplicación, tiempo y dinero para llevarlo a sus entrenamientos. En todas las otras ocupaciones mi hijo tiene muchos progresos día con día. Mi labor con ellos es la de un orfebre, cada indicación y cada vez que los remites a las habilidades del pensamiento es como si ejercieras labores de martillado en frío o al rojo vivo.

 

Escojo las conversaciones, no me gusta la trivialidad, si una conversación no me satisface me retiro. Alguien por ahí me dijo que me gusta hablar de temas que todos desprecian, no importa, es mejor hablar con los muros que con gente superficial. Es muy común que maestros piensen que si los alumnos tienen padres analfabetos o tienen poca formación ellos están condenados a lo mismo. Nada más alejado de la verdad. Muchos padres de familia puede que no tengan estudios pero derraman lágrimas de sangre y se esfuerzan constantemente con apoyar a sus hijos en sus tareas precisamente porque ellos no tuvieron la oportunidad. La pobreza o la falta de formación académica de los padres de nuestros alumnos solo puede ser un pretexto y no una regla para la herencia de un poco empeño en la formación excelente.

 

Si algún alumno le parece que es mucho lo que le solicito, de inmediato le recuerdo que comparado con lo que en la vida productiva, en las empresas, en las posibles faenas que realizará como espalda mojada en los Estados Unidos, lo que ahora le solicito es nada y tal vez menos que nada.

 

Me molesta en sobremanera que en los nuevos planes de estudio no se incluyan las reglas gramaticales, la tecnología de la escritura, las artes oratorias y contemplativas como la filosofía y la poesía.  Por otro lado, he leído circulares de las autoridades educativas en donde solicitan evitar caer en ceremonias culturales extensas, pero no se condena la sobredosis de música vulgar y conversaciones sucias en programas de radio.  Todo tipo de medio de comunicación, impreso o radial aportan imágenes y mensajes aderezados con picardía o en ellos claramente se cuentan anécdotas calientes y se pone al alcance de todos en puestos de revistas o  los van escuchando choferes de los transportes urbanos y suburbanos. Si bien no divido a la población en productiva o estéril, si la divido en población con experiencias sociales exitosas o las que conducen al fracaso. Detesto los paradigmas psicométricos propios de las evaluaciones estandarizadas que dominan todos los sistemas educativos del mundo. Lo mío es la exposición a la mayor cantidad de experiencias sociales positivas que le permitan al individuo construir su gusto por la vida y por dejar huella en este breve paso por la humanidad.

 

En muchas ocasiones en mi práctica docente me he visto en el error de buscar talentos: éste tiene aptitud para las matemáticas y éste otro para la danza. Con el paso del tiempo me he dado cuenta que debí fomentar el gusto por las matemáticas en el que le gustaba la danza y viceversa. Muy a menudo también externé mi rechazo a aceptar una comisión que no iba con mis intereses como el hacer un periódico mural porque cierta maestra la consideré “idónea” para esa actividad. Este determinismo absoluto y caprichoso nacido en mis vísceras no es nada diferente a lo que dictan los astros para cada signo zodiacal. Los resultados obtenidos por un alumno en un examen o en un bimestre no tienen porque influir en el maestro como para separarlo por filas o en las tablas de prelación  que solicitan en los consejos técnicos. Con el pretexto de querer ayudar a los más desfavorecidos en los resultados académicos, estas políticas educativas ejercidas en los consejos técnicos carecen de rigor científico porque el Estado no invierte un peso más sobre la base de esta detección de desigualdades, la única finalidad es que el docente “se concientice de lo que tiene en su aula. ¿ Qué acaso nos consideran tan estúpidos para no saber qué alumnos requieren refuerzo en nuestra aula?

 

Una  razón, entre muchas, para el  viraje constante en las políticas educativas se explica en las desmedidas ambiciones de la mafia editorial quienes presionan a los gobiernos para una permanente rotación de materiales didácticos y de esta forma multiplicar sus ganancias. Muchos de estos  materiales mal redactados, mal ilustrados y con muy pocas técnicas procedimentales claras  confunden al pupilo y, por lo mismo,  se requiere de una conducción de un maestro que lo acompañe tanto en la dosificación como en las dificultades que presentan. La oralidad de los sabios y filósofos griegos conducían con mayor seguridad y asertividad al aprendiz y en nada eran requeridos estos materiales impresos. En mi memoria están muchísimas palabras, consejos, anécdotas que muchos de mis maestros me transmitieron y que jamás me solicitaron las pusiera por escrito. Estas enredaderas metodológicas aprisionan a la realidad pero la realidad es la misma en el siglo XX o en el XIX, o el XVIII. La realidad es que en todos los siglos de la humanidad todo aquello que no concuerde con lo proclamado oficialmente es ilegitimo, es un error, algo inútil, anatema y los que insistan en estos tópicos deben ser cesados del servicio.

 

De las explicaciones legitimadoras

 

Un día me dijeron que una señorita era mi prima. Lo hicieron de una forma tan clara y efectiva que no pude mas que aceptarlo y como tal establecí relaciones apropiadas con ella. De no haberme informado de ello habría tal vez cometido un error en el trato que le diera. Lo mismo sucede con las explicaciones que damos a nuestros hijos o alumnos. Llegado el día en que toque turno hablar de la sexualidad, porque asi lo marque el plan de estudios o porque se considere apropiado hacerlo, la forma en que se abordará  convendrá   sea  lo más pragmático posible.  No obstante, el universo de opciones simbólicas que podemos utilizar se ve reducido por la intervención de una carga ideológica inherente  a los padres de familia como de las mismas autoridades educativas.

 

No tengo remordimientos de cómo he abordado los temas de anatomía, biológicos, sexualidad  humana o cualquier otro que conlleve un posible alteración de los principios morales de los alumnos que me han conferido. He acudido a las teorías de especialistas quienes nos dicen cómo se imparten estos contenidos. Aun así he cometido errores.  La autoridad social y cultural de los especialistas a los que he acudido en los textos académicos muchas veces ha sido regateada por grupos económicos o religiosos, la propaganda y la carga política que se mueve en la sociedad mexicana es extraordinaria y en mucho sería de ayuda que se legislara sobre el tema. Me choca la idea de que existan paneles de especialistas en programas de televisión hablando de temas de índole moral, siempre emanados de las doctrinas de una religión oficial. Considero que el universo no está gobernado por esta ideología, por mucho que ellos clamen que encarnan la verdad absoluta.

 

Me preocupa demasiado que a los maestros nos interese más el cumplir con un programa de estudios pero nunca saber lo que sucede dentro de cada individuo. El programa de estudios se centra exclusivamente en lo que se espera del alumno y jamás en lo que el alumno espera de su entorno. Como no hay una provisión de tiempo para esta indagación interior del alumno lo que se espera de ellos es algo más parecido a un autómata irreflexivo que a una persona con conciencia, entidad e identidad propia e irrepetible.

 

Muchas mañanas me levanto falto de peso y materia, siento que no soy lo suficientemente filosófico, matemático y poético que requeriría para poder seguir cobrando mi sueldo. Y esto se debe a que siendo la tierra tan grande me encuentro constreñido a un lugar fijo del cual, no estoy nada orgulloso, pero sí siempre deseoso por extenderme hacia todas latitudes. Soy un liliputiense que se siente un gigante cuando en realidad vivo en un mundo subatómico.

 

En mi labor diaria me siento complementario a algunos compañeros y antagónico a otros, nos hemos encontrado por azares en este núcleo central de responsabilidades y exigencia de resultados, somos un pequeño universo con explosiones esporádicas, estrellas parasitándose y autorganización de actividades al margen de lo que marcan los lineamientos, convulsiones y cataclismos que a veces ponen en peligro de extinción nuestro centro de trabajo pero que por alguna razón sobrenatural surge algo que le pone fin a una determinada y colectiva irregularidad. Esas razones sobrenaturales en términos clínicos de la sicología se conocen como mentira y complicidad.

 

La cultura que adquirí desde chico es lo que me ha posibilitado aprender y reaprender, pero también me negó  la posibilidad de adueñarme de muchos otros conocimientos por razón de mi religión o mis valores. Cómo negar que toda la vida hice algo que nunca debi practicar con tanta proclividad y que, recientemente, llegue a comprender que si omitía esa acción podría ser más exitoso. Este conocimiento lo obtuve de una cultura oriental, lejana a mi idiosincrasia. Ahora que sé de todo ese caudal de ideas me siento liberado de algo  de lo cual q no pude jamás librarme. Conocí la templanza y la sobriedad del uso de los instintos del cuerpo. Sufri una especie de telofase y desde este lado de la burbuja veo a un individuo que sufre con los mismos vicios, mientras que yo estoy aqui gozando de la libertad de mis instintos carnales.

 

Huyo de la jerga: de la administrativa, de la de onomásticos, celebraciones, y de todo tipo de vocablo frecuente en nuestro lenguaje. Tampoco ando presumiendo verborrea como algunos maestros que en juntas o cursos aprovechan su turno a la palabra para proferir un léxico raro y pomposo. En mi jardín secreto es donde practico toda rareza y pureza  de lo que viene a ser mi propia revolución lingüística. Tengo por cierto que el inventario total de palabras comúnmente usadas vienen a ser como mis monarcas que llevo a la guillotina por una multitud de revolucionarios enardecidos que han decidido poner fin a la tiranía de la superficialidad.

 

Mas importante que enseñar las tablas a los párvulos, es el de exponerlos a interrogaciones, a ser curiosos, a emocionarse por una puesta de sol, el ruido del rompimiento de las olas, el trinar de los pajaros, porque todas estas emociones tarde o temprano lleva a los niños a dibujar y pintar. Deseo que mis alumnos se sienten animosos por vivir su vida, por llegar a obtener una presea, aunque sea en la declamación o la lectura. Sonidos de alarmas timbran en mis tímpanos cuando un niño no desea experimentar nada o se la pasa en su pupitre intentando cerrar los ojos para dormir o se queda en casa deliberadamente.

 

En multiples ocasiones he tratado con personas que considero símbolos  de irracionalidad, de pensamientos fantasiosos y en ellas he encontrado un banco de arena infinito de analogías y metáforas, dichos y mitos que nutren mi alma. A todos ellos les agradezco que me hayan prestado sus dichos para  incluirlos en mi almacen de figuras sustantivas y verbales.

 

La única razón por la cual detesto la socialización es porque esta cargada de magia y de ritualización. No pude entenderme con los maristas o católicos porque era muy niño cuando se dio el tratarlos, eran muchos rituales a los cuales nunca me adapté. El saludo, los apretones de manos, los abrazos, fórmulas de respeto y veneración,  la plática, la parsimonia, la solemnidad no van conmigo. Si no cumples con todo eso te arriesgas a dejar caer en ti maleficios, dicen ellos y muchas veces llegué a creerlo por situaciones extraordinarias que me acontecieron al no poder llevar a cabo al pie de la letra todos sus ritos. Toda la pluralidad de ritos son formas de sintonizar con determinadas personas, si no los llevas a cabo se alejan de ti, existen ritos hasta de discreción, cuando todos ven salir la mierda de uno del grupo todos deben negar que esta evacuando acciones negativas, todos deben de callarlo, todos deben hacer como que eso no está pasando, si es una compañera de trabajo que tiene dos o tres plazas y en todas cobra pero no labora, todos deben hacer como que no se dan cuenta de eso so pena de quedar fuera del grupo, de no seguir sus ritos y costumbres.

 

Despues, a medida que entras en la adolescencia y en años posteriores vinieron los ritos de cortejo, o de simple comunicación con otros en lugares públicos recreativos  o en fiestas, bailes. Un total desastre,  las ruinas de Berlín no son nada en comparación de estos espectros malignos. Son lugares en donde se practican obediencias a exigencias terribles en el vestir, en el hablar, en el caminar, en el saludar y hasta en el sonreir. En cualquier situación puedes estar en ridículo o siempre habrá alguien quien estará riéndose a tus costillas. Lugar en donde se practica por primera vez el principio de la reciprocidad: Yo salgo a bailar contigo si tu te conviertes en mi esclavo que me cumpla mis caprichos esta noche o hasta que me muera ( casarse). La violencia de una fea mirada es legitima o incluso un botellazo por haber mirado a la mujer del chico mas pudiente de la ciudad. Ellas mismas incitaban a sus acompañantes a que ejercieran esa exhibición de musculo ante el mas discreto parpadeo hecho en la dirección equivocada. Me miró mi escote y  qué…. no harás nada????

 

En la mente de una mujer habitan los peores dioses, los más exterminadores, más aun que un Hitler o un Stalin. Tienen un potencial de exterminación mas elevado que las fuerzas de un volcán en erupción. Los peores años de mi vida los viví al lado de una mujer, al lado de una directora, al lado de una maestra que me dio segundo grado en primaria. Paralizó toda la escuela en un dia cualquiera lectivo de un ciclo escolar lluvioso, solo porque externé que probablemente los viveres que solicitaba la dirección no llegarían necesariamente a los damnificados de una catástrofe pluvial alla en los años 70. Y sin embargo, he tenido y tendre siempre que padecerlas, compañeras o directoras, inspectoras. No he encontrado mayor parecido a los animales con el hombre como lo es el miedo a la muerte. Los animales se organizan ante un peligro, huyen de la amenaza, se esfuerzan en vano por evitar los colmillos de un depredador, razonan si aun ya debilitados o nauseabundos habrá tal vez una escapatoria. Igual hacemos los seres humanos ante la inminente llegada de la muerte: gritamos, lloramos, pensamos en alguna estrategia para escapar, igual como lo hacen los animales y aun ya perdidos o con un cuchillo clavado quizas pensemos en que quiza habra alguna manera de llegar al hospital a encontrar la salvación mientras que vemos que nos estamos desangrando y lentamente nos dejamos ir sin renunciar a esa posible proeza final que rogamos llegue en ese instante sin ningun éxito. Y en todo ello no hay cobardía, es parte de nuestro instinto evitar lo inevitable, pero, por qué no cedemos de inmediato a la idea de morir? Porque estamos tan acostumbrados a nuestra vida placentera y tranquila que se nos cierra el mundo ante la idea de que habremos de morir y terminar con esa lozana vida.

 

La idea de morir es tan inevitable para mi como la de haber estado sometido a las mujeres. Sé con toda certeza que ser mujer es solo una categoría sociocultural. Solo tiene sentido para mí el concepto de mujer cuando lo interiorizo en mi vida privada. Las diferencias biológicas que tengo con las mujeres no son tan deterministas de su carácter como si lo es el hecho de una plena decisión de vivir cerca de ellas. Por mí pueden andar por ahí las mujeres y mientras que no me quieran someter o imponer sus voluntades caprichosas a mi no me afectan en lo más mínimo.

 

Ahora bien, el concepto de individuo me es de mayor importancia que cualquier mujer. Un individuo puede ser del sexo femenino o masculino, y dicho individuo tiene inscrito en su ADN una forma de comportarse con respecto a la especie humana y con base a la sociedad en la que ha crecido, no en cuanto a sus hormonas porque la actuación de todos los seres humanos debe estar regido por una normatividad y contrato de valores vigentes para un periodo histórico determinado.  Asi que de esta forma ha acontecido que le he reclamado a alguna mujer que no me importa que sea mujer o sea madre los permisos económicos y derechos como el de cuidados paternos o maternos se otorgan en igualdad de circunstancias no se prelan en primera prioridad cuando se trate de mujeres, en el ámbito laboral debemos ser iguales hombres y mujeres en el pago de las consecuencias de nuestros actos.

 

Muchos hombres y mujeres traen al cien por ciento su conciencia o identidad de ser hombres o mujeres. Se le conoce como machismo o feminismo. Nacen, luego se casan o no se casan y esgrimen su identidad sexual para hacer esto o aquello. En cada acto, en cada parcela de acción exhiben sus razones para no hacer tal o cual cosa, o para sí hacerlo, pero siempre anteponiendo sus razones de género. Sus decisiones son en todo momento por razones biológicas y al mismo tiempo culturales. Establecen bioclasificaciónes como las de tu no puedes vestir o peinar a la niña porque eres hombre, o es mejor que al niño  tu le enseñes futbol soccer porque eres hombre, o le enseñes a usar herramientas porque la carpintería es de hombres. Cuando una persona supera estas barreras de la bioclasificación está en mayores posibilidades de reconocer la llegada a la cumbre del pensamiento complejo porque habemos individuos que no consideramos a la mujer por ser mujer ni al hombre por ser hombre, vemos a ambos sexos como iguales sin importar sus diferencias físicas y sicológicas. Quien llegue a tal estado podrá, no solo comunicarse con el de la voz, también podrá comunicarse con sujetos de madurez antropológica porque han desechado lo biológico.

La técnica

Debe haber algo muy especial a nosotros los seres humanos, razón de la cual nos diferenciamos de los animales, y esa es la edad de la adolescencia. No se encuentra en ningún ser viviente esta etapa cronológica en la que se desarrolla en el humano las formas en que habrá de responder ante futuras crisis, accidentes, cualquier tipo de evento  o  traumatismo que se viven durante la adolescencia marca de por vida la reacción que habrá de tener ante sucesos en la etapa de su madurez, algunos superando inmediatamente y sin agobio, o bien, dejándose vencer por cualquier eventualidad. Y es en la etapa de la infancia y la adolescencia la edad más recomendada para aprender diferentes técnicas: musicales, artísticas, plásticas, técnicas utilizadas en oficios y en habilidades mentales, computacionales etc. La inminencia de actos que someterán  al individuo al stress puede ser paliada con que el individuo se halle ocupado entrenándose en la técnica. Aquí es cuando aplico la idea de que tanto hombres y mujeres pueden aprender técnicas sin involucrar el género. Que haya chicos aprendiendo cocina o chicas aprendiendo motores de combustión interna. Niños aprendiendo a coser ropa o chicas aprendiendo futbol americano. Que haya regaderas y baños de un solo sexo y que no se  tema a los dormitorios de ambos sexos en los internados. El ser humano debe ser productor, técnico, constructor, músico, bailarín, planificador, dibujante, disertador. Es en la adolescencia el tiempo mas propicio para desarrollar esta calidad de persona. Llegados los veinte años, si no se ha adquirido ninguna maestría en alguna técnica dicho individuo  destacará en  la nada.

 

La situación de México y el Mundo.

 

Estoy absorto en los temas que me interesa meditar, no me interesan las situaciones del país, ni los 43 desaparecidos ni el hijo de Rosario Ibarra de Piedra ni nada que actúe en mí como contrapeso para prosperar. En los setentas atestigué,  siendo un niño,  el cómo muchas personas se entretenían con esas ideas de la revolución socialista, recordaban los desaparecidos de los movimientos juveniles y campesinos de los cincuentas, sesentas y setentas. Sus líderes se vendieron en los noventas y actualmente gobierna y se alían con bandas de criminales en diferentes puntos del país, por lo cual no me merece ningún comentario tales movimientos ideológicos, tarde o temprano de víctimas pasan a ser victimarios. De política de otros países del mundo, incluido el vecino del Norte no opino porque no es mi derecho ni de mi incumbencia.

 

Las religiones

 

Son una vacilada y estupidez que hace millonarios a unos cuantos y la verdadera religión está en amar a Dios y a tu prójimo. Ahora bien, amar a Dios es todo un método que está contenido en la biblia King James, al que le interese amar a Dios leala, apréndala y practíquela mientras la lee.  No hay nada más que agregar al respecto.

 

De otros mundos

 

No me la creo que los exploradores de otros planetas, de la NASA, los soviéticos hayan gastado tanto dinero en naves y sondas espaciales con el propósito de buscar vida extraterrestre, incluida la vida de simples microbios y bacterias. Me impacta mucho saber que el único lugar en donde se ha encontrado precursores de vida como lo son los aminoácidos sea la luna de Saturno conocida como Titán. A mí me interesaría tener la capacidad de viajar a otros planetas o galaxias, algo totalmente imposible para la tecnología mas moderna con la que cuenta la humanidad. Y la razón de viajar a otros planetas, no sería como la mostrada en Avatar que es la búsqueda ambiciosa de explotación de recursos naturales de gran valor. Mi razón radicaría en poder construir otros lugares habitables y tener una ocupación eterna con un abanico infinito de posibilidades. La frase: “ No hay nada nuevo bajo el sol” quizá dejaría de perder los efectos que tiene y podríamos decir: “  He aquí que todas las cosas son hechas nuevas”. Dudo que mis ojos llegarán a ver este sueño cumplido pero por eso solo es un sueño.

 

Mi familia

 

Tengo la dicha de pertenecer a una familia que se basa en el esfuerzo y el intelecto, con una o dos excepciones  por ahí que sufren de trastornos mentales y alucinan situaciones que no existen o viven del trabajo de otros. No hay mucho que decir de mi familia, en el interior del país muchos de ellos tienen costumbres católicas que no practico pero que admiro. Sin embargo me siento muy orgulloso que nadie en mi parentela usa influencias para conseguir sus logros, ni sicarios para intimidar y arrebatar predios y latifundios que pertenecían a ejidatarios  que usan después para vender o usufructuar con desarrollos inmobiliarios o para cobrar subsidios al gobierno federal.

 

Las matemáticas

 

Me molesta en sobremanera que según las nuevas metodologías usen y rebusquen formulas para enseñar matemáticas basados en simpladas, usos de estambres y  otros jueguitos todo con el afán de relajar al estudiante e interesarlo en el estudio de esta asignatura. Mi idea al respecto es que las matemáticas, tal como cualquier disciplina requiere de meditación, de lectura, de reflexión y de hacer cientos o miles de ejercicios, acumular bancos de formulas matemáticas y reactivos, ejercicios,  razonamientos, tabulaciones y gráficas.  Por último pienso que para poder ser excelente  en matemáticas se requiere de excelente comprensión lectora, de otra forma se fracasará en el primer intento.

 

Hollywood
Desde que comencé a ver películas de otras partes del mundo comencé a detestar Hollywood. Quizás a alguien más le haya pasado lo mismo, hágamelo saber en un comentario a mi correo electrónico o twitter. Estoy en un proceso de desjudaización de los contenidos que veo en Televisión. Los contenidos hechos por guionistas judíos son perniciosos, atacan los valores cristianos evitando tocar sus costumbres religiosas, se burlan de todo e incluso transmiten un cinismo que ha formado el carácter de las nuevas generaciones quienes se ven desarmadas para el éxito ante tanto bombardeo de frases y burlas sobre la hombría, la virilidad, la femineidad y estigmatizan a otras minorías, obviamente evitando estigmatizar a su propia ascendencia. Dios dice en la biblia que no debemos juntarnos con burlones y eso es precisamente lo que hacemos cuando vemos un contenido de origen judío, sin generalizar, porque muchos guiones son buenos y han aportado mucho  de filosofía a los espectadores por décadas.

 

 

La discriminación

 

Mis características particulares da origen a que me discriminen. La gente no entiende que no puedo ser ellos ni ellos pueden ser yo. Yo sí los entiendo, pero yo no discrimino. Los gemelos que provienen del mismo huevo tampoco pueden decir que tienen el mismo yo, ambos son diferentes, tienen su propio yo. De esta manera, no son mis características genéticas, corporales, masa muscular, peso, estatura lo que me hace diferente a los demás. Lo que me hace ser diferente es el conjunto de mis experiencias de toda una vida, porque todas ellas me centralizan, me conectan, me unifican con personas que hayan vivido lo mismo que yo. La pregunta es: ¿ quien ha vivido lo mismo que Yo?. Y la respuesta es muy sencilla, muy pocos dispersos por todo el planeta, o quizás nadie. Muchos pueden acusarme de egocentrista, pero pocos conocen mi carácter altruista. Quizá algún lector le parezca demasiado egocentrista el título de este artículo: “Daguerrotipo de mis ideas”. Pocos lo verán como un esfuerzo altruista por orientar o desorientar con mis ideas. He vivido toda la vida un eterno dialogo con quienes me leen, o escuchan. Tales acciones la considero altruistas porque solo es egocéntrico quien no comparte absolutamente nada, en mi profesión de docente nadie puede decir que no he compartido algo.

 

Me considero muy subjetivo pero muy poco afectivo. No puedo decir que soy objetivo porque nadie lo es, todos somos sujetos no somos objetos, los objetos no piensan y no tienen movilidad propia. He sentido amor, amistad, pasión, obsesión, envidia, celos, ambición y lo que me ha movido hacer esto o aquello es puramente un carácter espiritual de subjetividad. Por mucho que haya dicho en el pasado que lamento la pérdida de alguien que no es de mi familia, o que me haya solidarizado con alguna situación de precariedad ajena lo he hecho con un ánimo de integrarme con tal o cual persona, de sentir empatía, pero necesariamente debo reconocer que estas situaciones han sido compartibles pero nunca y por ningún motivo las considero transferibles, he aportado algo para ayudar pero nunca me he apropiado en verdad de situaciones ajenas. Y en esto quizá haya hecho alguna discriminación, que haya sentido más empatía por alguien que me caía muy bien, y haya dejado abajo a quien no, que haya actuado por atracción y ésta es la mecánica de la discriminación.

 

Por hallar similitudes con quienes nos rodean nos empezamos a interesar por ellos y cuando dejamos de sentir esa similitud nos alejamos. Habían centros mutualistas en los cuarentas y cincuentas donde se practicaba la reciprocidad entre los miembros. Aunque no soy de esa generación habría sido para mí un honor de haber sido mi caso estar entre ellos.  Cuando voy en un avión o en un autobús, y tengo tratos con desconocidos, me siento abierto y cerrado a la vez. Abierto a quien tenga similitudes a mi persona y cerrado a quien sea totalmente diferente. Llegaría a dar el paso de conocer a más profundidad a quien yo crea que me será fácil incluirlo en mi diario devenir. No se requiere que ambos nos convirtamos en un mismo tejido celular como para poder tomar la decisión de conocernos o tratarnos más, organizar algún evento o agendar una plática con café en una fecha posterior más propicia para ambos. Ya de por sí, cada quien tiene su agenda, y en ello hay mucho egocentrismo. Es cuando decides tener fraternidad cuando abres paréntesis en tu agenda para poder tratar más a una persona, sea que tu interés sea profesional o de una simple amistad.Cuando somos fraternos, cuando incluimos a alguien necesariamente excluimos y somos ajenos a todos los demás.

Los apegos y sumisiones

 

Estoy sometido a mis ideas, a mis conocimientos, a una fuerza exterior que es Dios. No estoy sujeto a personas ni a grupos, ni a ideologías. Hoy puedo comulgar con ciertos atributos de la filosofía hindú, quizás en el futuro la aborrezca y me sienta atraído por otra.Nunca me he sentido solo, aun en un desierto, en un ejido alejado de la civilización, porque cargo con todo lo que he vivido y con cada palabra que he escuchado de los demás. No tengo tiempo de sentirme solo, quisiera alejarme de todo para descansar tan solo un segundo de todos ellos. Por eso digo que estoy sujeto al mundo de la noosfera, donde habitan mis ideas, lo que he escuchado y lo que reflexiono. La fuerza interior de mi sexualidad quizás sea la más esclavizante de todas las fuerzas que existen en el universo. Sin embargo, esta fuerza toma o posee mis pensamientos por decisión propia. Cuando he distraído mi mente y me he ocupado en asuntos de mayor nivel la sexualidad desaparece, al menos por ese lapso de tiempo que dura tal ocupación. De todos los elementos de que se componen mi cuerpo el que más detesto es el de la sexualidad porque quita tiempo e intenta sujetarte a sus malditos,  ociosos y nada redituables deseos.

 

He visto varones estar sujetos a sus mujeres, y mujeres sujetos a sus varones y en ambos casos pienso que es una desgracia de las muchas que hay en el comportamiento humano. La sumisión más dolorosa de un sujeto es la que le autoriza a sus emociones y a sus vísceras. Pasas la vida alternando entre depresión y alegría, momentos de fé y otros de incredulidad, de alabanza a Dios y otros de blasfemia. Los cambios temporales de personalidad someten a los seres queridos, los humillan, los degradan y habremos de pagar las consecuencias al perderlos en las drogas, o cuando por sí mismos buscan emigrar para no estar cerca de ti. Esta sumisión y sujetamiento está fuera del alcance de legislaciones constitucionales, de derechos humanos. Cuando  la victima asiste  a atención sicologica el sujetador o verdugo niega todo y la víctima queda como tonta o como una persona de piel muy sensible, más si esta atención sicologica se presenta veinte o treinta años después de lo sucedido. Mis peores fracasos se los debo a no haberme tratado a tiempo estas situaciones de sujetamiento a seres queridos que con su personalidad cambiante formaron en mí un carácter parecido. Hoy cosechan más triunfos conocidos o familiares que no estuvieron sometidos a tales patologías.

 

La imitación.

No aprendí a leer por imitación, aprendí por gusto propio. Mucho ayudó que hubiera libros en mi casa, pero fue por un deseo interno mío más que por una tendencia externa. La profesión que elegí fue muy alejado de lo que pude haber imitado, me esforcé en ingresar a la secundaria que más me gustó. De ahí brinqué a una preparatoria vecina, también de mucho prestigio. El día en que aprobé ambos exámenes de admisión no me maravillé de haberlo logrado porque cada reactivo al que fui sometido en cada examen dominaba enteramente. No grité de júbilo como quien lo hace por entrar por décimas. Y de esta misma forma me conduzco en el resto de mi vida, si no estoy seguro de conseguir algo no me arriesgo, me alejo de determinada propuesta de la cual no estoy cien por ciento seguro de conquistar. Asistí a la escuela y entregué trabajos no porque otros lo hicieran, otros imitaban mis trabajos, jamás copié propuestas de otros. En mi ámbito laboral me gusta ser el que propone y no me adhiero a las iniciativas de los demás si no las origino. No sé trabajar en equipo y no me gusta. Cuando lo he hecho es solo por indicación superior, pero en el momento en que lo hago les aclaro a todos los demás que es por indicación y no por deseo mío que lo hago.

No entiendo a mis alumnos que no desean trabajar. Sin embargo tengo indicación de buscar la manera de motivarlos y de aclararles sus dudas, facilitarles los medios para lograr aprendizajes pero no me es posible asegurar que el cien por ciento de ellos arrojen resultados porque no ocupan aprendizajes, ocupan atención en casa y buenos ejemplos que imitar. En la imitación se encuentra la clave para que toda  la raza humana perdedora se interese en progresar. Yo no necesito de imitar a nadie, me muevo por razones y voluntad propia. Los conceptos de imitación, y de toda doctrina conductista motivacional me parecen de lo más aberrante. Los seres humanos de éxito no tienen éxito porque lo imiten de otros, porque se motiven viendo el éxito de sus padres, hay muchas personas exitosas que dieron buenos ejemplos a sus hijos y ellos no los imitaron. El éxito no viene de la imitación y tampoco el santo se vuelve santo imitando a Cristo. Tiene que nacer todo del interior como las aguas surgen de un manantial.

La imitación la encuentro más palpable en un acto de histeria como el de los hippies o los cantantes o celebridades que inspiran a muchos otros a vestirse o peinarse de alguna forma estrafalaria. Habrá pedagogos que dirán que el niño aprende la escritura o a recortar imitando a su maestra. Confunden el término de imitación con el de observación. El niño que sigue la línea para recortar solo está observando, la imitación solo la aplico a la adquisición de estados psíquicos ajenos por elección voluntaria. El caos de un bebé que no tiene hábitos y responsabilidades llega a un estado de cosmos interior y exterior no por imitación, llega a este estado a través de la observación de sus progenitores, sus maestros y una sana  ejercitación y volición interna. En una palabra se requiere la observación+volición. Lo que mira un niño de sus padres es diferente a lo que mira un hermano suyo, y mucho más distinto a lo que observa el tercer hermano. Si los buenos ejemplos pasaran a los hijos por imitación todos ellos serían buenos hijos, pero vemos en la práctica que no es así. Esta es la prueba de que una buena atención en la observación y una volición positiva atraerá esos buenos ejemplos a las futuras generaciones. Y, ¿cómo se educa la volición interna?

 

La volición

La volición es una aventura de la mente. La voluntad para hacer algo puede ser como un relámpago que surge y se apaga de repente. Educar la voluntad, el querer lo bueno puede ser un acto consciente o un fenómeno de abundancia de ideas positivas que mueven a la persona hacer algo bueno. Nos educaron que el trabajo es bueno, el esfuerzo es bueno y dejar de fumar es bueno. Nos dijeron que robar es malo y lo creemos en tanto que no nos gusta que nos roben. Nos ponen en nuestro menú diferentes opciones y fluctuamos entre ser sapiens-demens según lo que elegimos. Por eso la voluntad es una aventura de la mente porque deambula en una selva de peligros y recompensas y nunca llegas a ninguna parte. Si te pagan una fortuna en un sorteo tendrás mucha voluntad de hacer muchas cosas pero quizás la mayoría de las opciones que se pongan frente a ti  serán situaciones negativas como el usar drogas, irse de compras compulsivas para llenar tu casa de cosas superfluas que no ocupas o quizás vayas a un casino y derroches la mayoría de lo que has ganado en una sola mano de baraja. Y quien te puede criticar tal acción si es dinero tuyo. Tus actos son ráfagas pulsionales que si no son educados desde el vientre materno corres el riesgo de tener la voluntad de afectar incluso a tus seres queridos.

 

La felicidad

Es un psiquismo. Un psiquismo con componentes mitológicos, estéticos, mágicos o religiosos. Puedo estar encantado con una imagen que me proporcione felicidad, una imagen propia o ajena. La chica que se observa en el espejo o se toma selfies tiene un psiquismo estético, se cree que es la más hermosa como la reina del cuento de Blanca Nieves. Esa belleza pretende usarla para su provecho, como lo hará una prostituta, puede que esa belleza le atraiga un buen marido, pero en todas formas dichos deseos son los mismos que los de una prostituta. Solo que en el caso del matrimonio se pretende una prostitución hasta que la muerte los separe. La belleza se debe perseguir por el solo hecho de tenerla no de utilizarla para un fin económico. Hay aborígenes en Sudamérica que tallan con mucha paciencia adornos, pendientes, caparazones, máscaras y no pretenden con ello lograr un matrimonio o una ventaja económica, son felices con el solo hecho de verse bien. En el mundo actual existe una industria multimillonaria estética, textil, cosmetológica, que se dedica a fabricar piezas dentales, injertos capilares, liposucciones, maquillajes, ropa de marca, zapatos, bolsas y un sinfín de mercaderías y lujos para que el ser humano permanezca en un consumo que le proporcione este psiquismo de la felicidad. Todos estos implementos van siempre acompañados por leyendas, celebridades, héroes reales o imaginarios, deportistas admirados, y no nos importa sentir la aflicción producto del gasto desmesurado en tiendas y portales electrónicos de ventas en línea. Hay quienes ocupan una fiesta de vez en cuando para ser feliz, otros ocupan alterar su conciencia usando drogas o alcohol. Habemos personas que podemos hallar placeres en una lectura o en una declamación de un poema. Se encuentra un estado de exaltación espiritual con una lírica bien hecha y en nada envidio al que se droga o al que se compra un pantalón de marca. El sentimiento de lo sagrado puede darme felicidad. Podría sentir un momento sagrado de felicidad al presenciar una boda de dos personas que me conste se aman con un genuino amor, no por ambición de cualquiera de las partes.

La sensación de que un ser querido ha recuperado la salud después de tener una enfermedad terminal puede ser un momento sagrado por el milagro presenciado. Los momentos sagrados no son exclusivos de sentirse en una capilla o templo religioso. La poesía y la música son otra forma de religión y quienes son creadores de estas prácticas o las gozan  son mis hermanos.

 

Continuará

 

 

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2 pensamientos en “Daguerrotipo de ideas

  1. De acuerdo las ideas del documento. Somos artífices de una etapa del ser humano, no somos constructores de máquinas…

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