Hilos y engranes

Sepulveda-engranes

Muchas veces, después de un error, te habrás preguntado por las razones para haber actuado de cierta manera. Esa incausación de determinada contingencia, en donde no te abstuviste de tomar uno u otro camino, donde piensas fuiste libre para decidir esta regida por una potencia propia para definir un curso de actos y por una omnisciencia de un ser universal que todo lo sabe aun antes de que tú decidas algo. Nuestras acciones no debilitan la potencia de los hilos conductores del universo y tampoco hacen aumentar o disminuir el tamaño de los engranes que formamos. Que así como Dios no se abstiene de actuar en cualquier sentido tampoco dejan de existir razones morales que respaldan tales acciones. Lo mismo sucede con nuestros actos, lo que actuamos se originan en la escasa o mucha benevolencia, escasa o excesivas razones morales porque forzosamente tenemos la capacidad de hacer algo, pero no de determinar el curso de las acciones tomadas. A veces, pudiendo hacer algo malo no lo hacemos y pudiendo no hacer algo bueno, también. Sin embargo Dios no podría hacer el mal ni abstenerse de hacer lo bueno.

Dios no creó un universo en el que siempre todos los seres eligen el bien libremente. Dios creó un universo en el que los hombres siempre elijan el bien, pero no un universo en el que lo elijan libremente. Si lo hicieran libremente entonces Dios no sería omnisciente ni sabría toda la historia desde el principio. Los hilos que conducen todas las acciones del universo no son indiferentes a nada, lo que ha de pasar pasa y lo que no pues no. Para que algo deje de suceder, los hilos conductores necesitan abstenerse de que tal o cual cosa suceda. En lo personal, el que escribe este artículo ha sido llevado de un lado a otro movido por las circunstancias no por una volición interna. Para evitar ser infraccionado no te estacionas en un lugar prohibido y para evitar una enfermedad contagiosa evitas el agente externo que te la causa. Aun así pasan contingencias por que creemos estar en el lugar y hora equivocado, pero no hay tal equivocación. Si los hilos y engranes hubieran querido que tú pasarás por determinada acción habrían provocado una incausación. Si Dios respetara tu libre albedrío, como dicen muchos, tendría muchas veces que abstenerse de querer que sucedan  o no sucedan acciones,  como cortar con los hilos y detener engranes para permitir y respetar el paso de un automovlista que de último momento decidió salirse de una autopista dejando en manos de sus criaturas libres la elección del bien o del mal y en esa decisión de abstinencia Dios también estaría mostrando un libre albedrío para permitir en ocasiones ciertas situaciones y en otras las prohiba, todo con el objetivo de respetar ese libre albedrío que le da a los objetos, cosas, fuerzas, energías, criaturas, polvo cósmico, o estrellas.

En esta ficción de unos hilos que se niegan a actuar para que los objetos actúen libremente se elimina de tajo la providencia. Esos hilos no habrían movido el corazón de la hija del faraón para tomar en su regazo a la criatura que se encontró en el río Nilo, para adoptarlo y darle nutrición. Habría dicho: Veo un canasto con un bebé, ¡y yo para qué quiero un bebé?

De esta forma, quien piense que le ha acontecido una contingencia sin habérselo buscado es posible que este en la razón. Quien piense que no tuvo culpa en  alguna comisión de delito, como el haber disparado accidentalmente a tu hermano en un jueves santo, por más accidental que hubiese sucedido la acción sepa que hubo un hilo que lo llevó a esta contingencia.

Es una especie de ateísmo el librealbedrismo, pero también la ejercen aquellos que, aun reconociendo la presencia de los hilos y engranes del universo consideren  posible que en ocasiones el hombre ejerce el librealbedrismo y en ocasiones se manifiesta la providencia.

El asunto de la culpa del ser humano no se observa como símbolo o etiqueta en ningún acto de la humanidad, la culpa es moral y la moral la creó el que creó todas las cosas. Los seres humanos tenemos diferentes grados de moralidad y esa medida solo la dan esos mismos hilos conductores, pero no lo sabremos hasta en tanto no hayamos sido juzgados.

Surge entonces una inquietud aun mayor: Si Dios crea otro universo después de éste, habrá o no moral, la misma moral, o una moral diferente? Si en el siguiente universo ninguna lágrima rodará por la mejilla de ninguna criatura y todo será felicidad, las criaturas serán todas capaces y eficaces en hacer solo lo bueno o seguirán los mismos hilos conductores de los actos de este universo, en el cual a veces pasan  cosas que  aparentemente no van de acuerdo con la providencia?

Un universo en donde Caín no asesina a Abel y donde la sabiduría de los egipcios es la misma que la de los israelitas. Un universo nuevo, no sería nuevo, porque Dios dice que no hay nada nuevo bajo el sol, sería un universo actualizado. Muchas veces recibimos actualizaciones en nuestros equipos informáticos o gadgets y vemos que las acciones de nuestros dispositivos trabajan de una mejor manera, con mas funciones y beneficios para quien los usa, es esa la clase de universo que estamos esperando al final de la existencia, una actualización, no puede haber una creación o recreación de lo mismo que vivimos, de las mismas leyes para que los hilos conduzcan a los objetos y criaturas. El libro del levítico habla de que en ocasiones puede ser que una criatura esté muy tranquila y por accidente le caiga un hachazo en la cabeza debido al descuido de otro individuo, el cual debe ser desterrado si se comprueba que fue un accidente. Como se actualizaría tal disposición o mandato? Surge aquí la hipótesis de la depravación transmundanal o transuniversal.  Dios no podría crear otro universo en donde no puedan ocurrir accidentes, y si puede hacerlo porque es omnipotente que es lo que espera para trasladar todas las cosas a ese nuevo universo?

De aqui surge la incógnita de cómo las matemáticas no permiten la idea del libre albedrío. Leibniz no se equivoca cuando por el uso de las matemáticas excluye la idea del libre albedrío. Las matemáticas no pueden ser recreadas o creadas con otros algoritmos o postulados, las matemáticas tienen que ser la misma en este y en cualquier universo por lo tanto los males que aquí pasan es muy probable que puedan acontecer en un siguiente universo pero no así la misma providencia o el mismo actuar de los hilos y engranes. Estas protásis o suposiciones pueden parecer banalidades y aun Dios mismo venir a refrenarme de escribir todo un ensayo totalmente ingenuo y desgraciado, carente de eficacia y carente de racionalidad divina. Lo que no es una banalidad es el interés propio de este autor por crear una conciencia que se aleje de la arbitrariedad de las acciones. Muchos de nosotros buscamos hacer cosas o detener iniciativas de otros cuando en realidad no podemos saber si lo que estamos haciendo es detener hilos y engranes universales que en un momento dado podrían afectarnos en nuestra salud o movernos de lugar o incausar un accidente para que dejemos de ser piedra de tropiezo u obstáculo para alguien que va a hacer algo eficaz e importante.
Nuestras acciones deben ser inspiradas por los principios de similaridad y proximidad con las acciones de los hilos conductores, no actuar en contra de esos principios. Esos principios de similaridad y proximidad son los que dan y dieron forma a todas las acciones moralmente buenas que han existido desde la creación del universo. De nueva cuenta, nada hay nuevo bajo el sol y nada hay que vaya pasar que no esté determinado que acontecerá. Es mejor estar próximo a esas leyes, como el matemático se apega a sus formularios, teoremas y axiomas. Las matemáticas las detesté en mis primeros años de formación en mi infancia. Un día, en segundo curso de secundaria me senté a estudiar álgebra y no pude mas que llorar porque no entendía nada. Le pregunté a mi padre quien después de una hora de observar los problemas se excusó y me dijo que tendría que repasar todo para después explicarme. Fue entonces que miré por horas los problemas y las formulas y los postulados y poco a poco fui dándome cuenta que habían relaciones  ocultas en cada ley matemática y que solo era cuestión de concentrarse y pedir sabiduría para poder ir descubriendo la posible solución a cada dificultad. Desde ese día, no he dejado de resolver dificultades, tanto en la escuela como en la vida personal y ninguna solución ha nacido en mi intelecto, solo en la inspiración de la similaridad y proximidad.

La conclusión de muchos filósofos es de que este universo no es el idóneo, no era lo que Dios quería pero solo Dios ha hecho lo que ha sido de este. Entonces por qué hizo algo así. Eso es un misterio. Y un misterio más grande es el cómo va a hacer un universo mejor si muchas de las leyes que rigen este universo parecieran a nuestro intelecto inalterables. La omnipotencia de Dios debe entenderse como el poder de hacer cualquier cosa, pero tal cosa no puede tener a su vez un bien moral del que lo crea  y un bien moral inherente en lo creado. Esto desemboca en una reflexión largamente hecha durante siglos de cuántos universos posibles pudo haber creado Dios, los cuales vendrían a ser “entes no actualizados”, carentes de realidad hasta que el mismo Dios les dé una substancia y forma propia, que vienen a ser como ideas alternativas a la idea de este mundo real. Siendo que Dios es infinitamente bueno y omnisciente la idea de una depravación transmundanal o transuniversal es imposible, pero posible en el punto en que Dios siempre será bueno y lo creado no necesariamente bueno. Sea Dios siempre verdadero y el hombre mentiroso dice la escritura, lo que no queda claro es si se refiere este texto al hombre de este universo, o al hombre de cualquier universo posible.

Si el hombre llegará a ser infinitamente bueno como Dios en qué lugar dejaría al creador de todo? Cómo es entonces que en el siguiente universo ninguna lágrima será derramada, todo será felicidad, tendríamos que ser todos como dioses, similares al Dios que creó todo. Dios es infinitamente bueno pero en un universo en el que solo Dios es perfecto y todas las demás criaturas son imperfectas surgen conflictos como el de que Dios esté permitiendo que toda una familia o ciudad sean masacrados por fundamentalistas como los de Isis. Pudiera ser que Dios permanezca siendo el único omnibenevolente, de no permitir que ninguna criatura lo acompañe fuera de El mismo, o sea que nadie tenga existencia excepto que esté dentro de su Ser de su Mente, porque para que Dios sea el único omnibenevolente es requerido que ninguna otra criatura lo sea. O algo sucede absolutamente o absolutamente no sucede. De aquí surge la idea de que es posible que en los  universos alternativos también lleguen a ser igual de depravadas las criaturas y Dios permanezca siendo omnisciente, omnipotente y omnibenevolente.

Las nano partículas, anti partículas nos dan una prueba de lo que pueden ser los universos alternativos. Una antíparticula no existe sin la partícula, para que exista p necesariamente debe existir un no-p, y para que exista q debe existir un no-q. La divergencia no es una discrepancia semántica, es la existencia del no absoluto fuera de los hilos de Dios, de la voluntad de Dios, de la esencia de Dios mismo. Todo aquello que esta fuera de Dios  puede ser de muchas maneras, solo Dios permanece siendo siempre El mismo. De un desacuerdo verbal surge la moralidad e inmoralidad porque quien dijo que no debía ser tocado un fruto es quien le ha dado el carácter de sucio o de malo aquello que fue predeterminado como tal (el fruto prohibido). Por qué entonces culpa Dios al hombre por haber seguido un curso de acción si sabía que El mismo es el único perfecto y sapiente.

Cual fue la primer mal acción, la primer actividad que sucedió fuera de la normalidad y moralidad de aquel que creó el universo? No lo sabemos, algunos dicen que la rebeldía de ciertos entes conocidos ahora como demonios. La presencia del mal, y de un agente bondadoso e infinitamente sapiente que toleró esa presencia maligna muchas veces no tiene lógica ni coherencia. La única razón moralmente suficiente para que el creador no evitará la creación de seres malignos, o la conversión de seres del bien en agentes del mal es porque era lógicamente imposible evitarlo.

Entonces cómo advertir coherencia de su omnipotencia al no haberle sido posible evitar que aparecieran los agentes del mal, a menos que hubiera sido necesario permitir su existencia para brillar como único agente del bien, de poder y de sabiduría. Tiene Dios, un ser omnipotente, omnisapiente, omnisciente, razones moralmente válidas para haber permitido la aparición del mal? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que no es infinitamente cierto que Dios evita el mal, pero sí que es infinitamente bueno para evitar que los agentes del mal actúen.

Como Dios es omnisciente sus razones de no obrar no están en que no sabe como obrar de otro modo, debe ser que no puede obrar de otro modo, y es entonces cuando alguien puede cuestionar su omnipotencia. Estimado lector, te exhortaría a que dejaras de leer este documento si sientes en tu interior algo extraño al razonar todas estas cosas, como metafísico me he detenido de razonarlo muchas veces porque siento que me acerco a una fuerza muy poderosa que me impide seguir razonando estas cuestiones, por medio de mareos, vacíos en mi noosfera personal.

Cual fue el propósito de crear un universo lleno de males pudiendo haber hecho uno sin ellos, dada la omnipotencia del creador? Que no era metafisicamente mas sabio y de un Dios omnibenevolente haber creado un universo solo con la certeza de que en el se hubiese prohibido tajantemente  el mal? Como no tenemos fundamentos suficientes para zanjar si la toma de la decisión de crear un universo con la presencia del mal tuvo suficientes argumentos para no poner en duda su omnibenevolencia, lo que si se percibe  es que hubo una sola razón objetiva para haber considerado preferible crearlo con la presencia de el mal, la cual es que por su soberanía de decidir hacerlo nadie lo pudo obligar  de  abstenerse de crearlo en esas condiciones. Tal como cuando un artista decide hacer una pintura, y en el camino pueden acontecer muchas cosas, que alguien accidentalmente rompa el lienzo, que las pinturas se descompongan por el sol, que el marco se descuadre por un golpe en un muro, el artista continua con su deseo de pintar sin que nadie se lo pueda impedir.

Dios tuvo buenas razones para crear, de modo que, de no haber creado nada, cómo se podría decretar que es infinitamente bueno, omnipotente y omnisapiente. Si Dios es infinitamente bueno de un modo necesario y no contingente, es entonces que puede determinarse que sus buenas razones que tuvo para crear algo, no fueron las suficientes para evitar que creara ese objeto (universo), aun a pesar de la posibilidad de la existencia del mal. Es lógicamente imposible que un Dios omnisapiente e infinitamente competente no hubiera tomado la decisión de crear  un universo con los rasgos que actualmente tiene.

Es y era metafisicamente imposible que el universo creado tuviera males, lo que no logra comprenderse es por qué un Dios infinitamente benevolente pudo y puede permitir que existan tantos males y tan graves y depravados. Esta cuña contingentista, puramente antileibniziana del mal, de ese agente del mal que se separa del algoritmo matemático, que rompe el equilibrio y que aparece como antipartícula, en forma no optimista categorizada como la parte negativa de la partícula, la parte que no conocemos de un acto bondadoso de un hombre, la otra cara de la moneda como la vox populi llama a esa desventaja que toda opción debe ser estudiada, después de estudiar la ventaja, la paja en el ojo, la oveja negra de la familia, la antitesis,en resumen,  ese mal que podríamos dictaminar como un mal necesario, no es atribuible al creador de los hilos y los engranes. Si el origen del mal estuviera en Dios, entonces Dios no sería infinitamente bueno, y quien puede pensar que Dios no es bueno?

Un paciente se somete a un tratamiento dental y el dentista le provoca un dolor durante la cirugía el cual, aun siendo éste soportable, no deja de ser dolor, y no deja de ser necesario para que el dentista le pueda devolver la salud a su boca del paciente. Infligirle dolor es visto por el paciente como algo malo y de hecho mientras esta siendo sometido observa la cara del doctor, en este rostro observa que frunce las cejas y no le importa que sienta el dolor que le provoca, cuando en realidad el doctor le ha suministrado la suficiente anestesia para que pueda soportar el tratamiento. La percepción de dolor aumenta a medida que el paciente recuerda que este doctor no es lo suficientemente bueno, no es graduado de una universidad de renombre y de recordar que en ocasiones pasadas, con otros pacientes ha sido advertido que el doctor en ciertos tratamientos puede y pudo haber causado el mismo nivel de dolor al que esta siendo sometido.

Ese mal necesario por medio del cual se llegará a algo bueno quizás sea la explicación a un Dios omnibenevolente que ha permitido el agente del mal para la conducción de todas las cosas hacia un bien perpetuo. La escritura tiene una promesa para los que aman a Dios que es que todas las cosas que les acontezcan producirán y conducirán a un bien que todos esperan. Porque aun los malos esperan cosas buenas, nunca esperan el castigo a sus acciones, que es lo justo que se les entregará a su debido tiempo.

En las matemáticas de Leibniz todos los puntos de una gráfica son necesarios, toda ecuación define con números reales e irreales el crecimiento o decrecimiento de una tabulación. No hay puntos que se escapen a una ecuación, por lo tanto en la creación del universo todo tipo de hecho bueno o malo es necesario, nada es contingencia, todo ha sido determinado desde un principio. Dios, al crear este universo, creó el único universo posible, aunque dentro de esa omnipotencia que lo caracteriza hay muchos universos objetivamente posibles de ser creados, muchos de los cuales podrían parecerse a éste o ser totalmente distintos. No es cierto que todo lo que a un ente le sucede le suceda necesariamente, tampoco es necesario que cualquier individuo que vivió, vive o vivirá en este universo esté confinado a vivir lo mismo en otros universos paralelos o universos objetivamente posibles de existir en un futuro. Lo percibimos en una persona cuando después de toda una vida de tener una mentalidad, al final de sus días llega a tener otra totalmente opuesta.

No todo lo que es individuante de un individuo le es realmente inherente. De niño, en mi primer y segundo grado de primaria fui totalmente rebelde, distraído, absolutamente indiferente en mis estudios, mis maestras determinaron que lo mío jamás sería el estudio. No estaba en mí ser lo que podía ser, solo seguía un patrón que dibujaban los hilos conductores del universo. Me era inherente que era varón, me era inherente la procedencia de mis progenitores, me era inherente su idiosincracia, lo que no me era inherente era que siempre fuera a estar de acuerdo con esas limitaciones y pocas capacidades. Uno puede estar ahogándose en la playa y luchar con todo el coraje posible por salir a la superficie y contrarrestar la fuerza de las olas para no perecer y no significa que todo en ti fuera valentía y coraje y tampoco que realmente estuviera tan condenado a perecer en ese instante. Fue una situación psicológicamente desgastante que aun recuerdo pero que me hizo ver que solo estás perdido cuando los hilos conductores del universo han decretado que te pierdas. En un primer momento podría decir alguien: Es que en tu libre albedrío que Dios te dio luchaste por sobrevivir. Mentira, por más que hubiera luchado si Dios no hubiese querido ahí hubiera perecido. Esas ganas de sobrevivir también se originaron en esos hilos conductores que mueven la volición.

Los individuos  que hemos coincidido con otros en un espacio de tiempo no depende de ninguno de nosotros. Uno piensa que uno eligió pareja pero en realidad los hilos conductores eligieron por ti. En un universo con mejores estandares de eficacia y calidad habrías tenido encuentros de mayor calidad, una mejor pareja, unos mejores padres, habría sucedido esto en un universo objetivamente posible en la mente del creador, pero también pudieron haber sido tus encuentros y desencuentros de una peor calidad que los que crees padecer actualmente. No podemos quejarnos de que este universo ha sido como ha sido, de que la historia ha seguido el curso que ha seguido. De la existencia de dictadores sanguinarios o de pestes, o de accidentes o de injusticias. Gracias a ese rumbo que ha tomado la historia de este universo han nacido  no otros hombres, algunos de ellos pudieron haber sido mejores que nosotros, en vez de eso nacieron nuestros tatarabuelos, bisabuelos, abuelos, padres  y nosotros mismos. El rumbo que ha tomado este universo no ha sido mejor o peor que lo que nos imaginamos como lo ¨deseable¨, ha tomado el rumbo que objetivamente era posible que tomara, y que Dios determinó que así fuera.

Dios te pudo haber evitado vivir muchos males que has vivido, es cierto, pero también pudo haber creado a otros hombres y no a ti. Por lo mismo nos es indiferente cuando nos piden que tengamos otra actitud, que seamos diferente a lo que realmente somos. Es como si les pidiéramos a los individuos que no han nacido que sean de tal o cual forma, hacia donde te diriges para hablar con ellos si aun no existen? No hay tales individuos, lo que no quita que sean objetivamente posibles de existir o que ya estén en la mente del creador listos para su venida a esta vida real.

Tan solo los que realmente existimos podemos tener quebrantos, accidentes, infortunios, éxitos, conversiones y alteraciones si así está determinado en los hilos conductores que nos acontezca. Podemos tener la volición de hacer cambios a nuestra forma de ser pero no está en nosotros lograrlo.

El curso que haya tenido la historia ha sido beneficioso para nosotros, porque de no haberse dado esa trayectoria no habríamos existido. No habría nacido si mi padre no se hubiera mudado de su lugar de origen a otro en donde conoció a mi madre, y de haberse quedado habrían aparecido otros entes muy diferentes a mí. Seria lógicamente fuera de toda objetividad que pidiéramos al creador que cambie la trayectoria de lo que sucede tan solo para vivir algo mejor, para dejar de sufrir. Se dice fácil decirlo, sé de la desesperación que viven muchas personas desempleadas o que sufren por la desaparición de un ser querido. Nuestra vida, tal cual, vale la pena vivirla, los males no deben condicionar nuestra identidad metafísica. Debemos preferir vivir la vida tal como se nos ha planteado delante de nuestros ojos porque de no hacerlo no podremos vivir una vida alternativa fuera de nuestras capacidades, fuera de nuestros recursos, fuera de nuestras amistades y familiares. Ese  mejor hombre, o mujer, que creemos seríamos si existieran tales o cuales condiciones, u ocasiones, tales recursos o capacidades no serían de un  ente genuino, serían de uno imaginario, es uno quizás posible, esa mejor vida es tan extraña como un desconocido que va pasando por la calle. Dejemos de interesarnos en esas magnificas vidas que podríamos tener en forma alternativa para concentrarnos en la actual y real. Ese mejor marido que pudieras tener, esos BMW que podrías haber adquirido si hubieras nacido en la realeza.

A Dios no podemos reprocharle nada, el daño que nos han causado, los quebrantos. En la noción de un Dios omnibenevolente no cabe pensar que Dios haya querido que nuestro hijo cayera en un estado vegetativo cuando se le atoró un chicle en la traquea y terminó con daño cerebral por la falta de oxigenación. Estamos en este universo, con los acontecimientos que hemos vivido, no por casualidad, no por decreto, no por engaño, no por condenación, estamos en él porque no pudimos estar en otro. Habremos de estar en otro, pero ese otro aun no existe y no debe ocuparnos. Dios pudo haber evitado muchos males que padecemos pero no lo hizo, y con qué objetivo se lo reprochamos?

Debemos exculpar a Dios del curso que han tenido los hechos, y mucho más de la volición de entes como los humanos, los animales o los espíritus. De lo único que podemos estar seguros es de que pudimos no haber existido y nada de lo que estamos analizando habría tomado forma metafísica en nuestro razonamiento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s