Romancero IV

lorca22

Me quejo cuando no me dejas en calma,
Si no me robas el alma,
Y no me anima tu vida con ella,
Si se extravía tu queja,
y mi tormento se aleja,
si tu pecho dichoso alimenta.

Si mi pasión por ti se confundiera,
O si estrellas me culparan,
De no pensar que las miro en ti,
De pena de amor estrellas no mueran,
Más bien de potestad ajena cúlpenme a mí.

Si yo mismo no me confundo,
con tus obsequiosos atributos,
si ante ellos acaso mi voz no se rompe,
en cada palabra que pronuncio,
si no naufrago ante tus tempestades,
cuando la luz de tus ojos procuro,
sea tu voz triunfal arco artificioso,
sea mi corazón vecino del tuyo.

Sé que todo mundo una connotación le hallará a este amor,
Que de capricho o de despecho nace su emoción,
Unos dirán es afectuoso y otros muy carnal,
Unos muy cariñoso o sensible y otros más electivo o racional.

Mas recuerda amor mío que sin estrecharte con rigor,
A la distancia aún recuerda tú tienes mi sabor,
Que aun pasare lo que pasare tu amor merezca mi correspondencia,
Que tiene más esencia cuando tiene más emoción,
Que Idolatraré más tu beldad si a mi lado
con libre voluntad permanecieres.

Reinas cual monarca con tus aguas internas disipadas,
Que al mezclarse con mis frutos mancilla la virtud casta,
Que no hay unión con cadena de alto cuello esmaltada,
Solo hay cuna de afecto para un nuevo corazón,
Embrión que presagie fuegos venideros pasionales,
Que suelte discordia y armonía a la vez ate,
Tu prominente vientre cual dulce recuerdo del poderoso deseo sea,
mientras más grande más piadoso
y de otros por ti al agrado méritos no escatime.

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Romancero III

lorca22
Que Tu boca no exhale suspiros de consuelo aparente
Que buenos años de ese amor recibas a raudales
Que no carezcan de pasión sin mí esas largas noches
Que entre tanta gente cubran tu sonrisa matinal con alabanzas

Contra ti valiente amor arda
Contra todo aquello malo perdonar les sea posible
Suplir las mermas en horas purpúreas
Y concibas gustosa entre luces de candiles

Que muy embelesada pasen por ti el resto de tus años
Que como diminutos pasos tan insensibles te ciñan
Que tu rostro y torso los desmientan
Y tu buen juicio te los multiplique.

Que muy frenética te veas entre sus brazos siempre
Que no te pida de tu amor ninguna prueba
Que en cada demostración de amor fina te veas
Y en cada fiebre ardiente de ambos sin sentido queden

Que la confianza mutua no sea de nuevo villana
Que ninguna extraña esencia perfumada los acompañe
Que festejando con otro verte el riesgo no tema
Que de bajo decoro limite sus privilegios ningún pensamiento.

Que para tener celos basta solo el temor de tenerlos
Que ya siente un daño quien está sintiendo el riesgo.

Que aplaudan lo que estiman y se hagan el bien al primer intento
¿Cómo habrá de vivir sosiego quien descuida su lecho?
¿Quién querrá que su trofeo se quede en frontera ajena?
Que inaccesible para otros flecheros sea el blanco
ya que no es seguro otro no se apunte un acierto

Que tu nuevo amor pretenda excederme en afectos
Mejorarme en detalles y aventajarme en deseos
Que si yo quisiera usurpar su dicha, que si quisiera robar su premio
Que entre a defender sus glorias con el apoyo de tus desprecios

Y si deslucir pretendiera entre los tuyos mis sentimientos
Y si de mis añejos atrevimientos despojarte intentara
Como queja de ardor llena de lamento sea su faena
Y como muy celoso sea visto su ambicioso despecho.

Que nadie sepa que de tantos amores he prescindido
Que nadie sepa solo fuiste uno más de esos inseparables afectos
Que solo sepan de mi precisión y valor carece
Quien al arrebatarte de mí me ha traído mayor entendimiento.