GUÍA DIDÁCTICA PARA ESCUELA DE PADRES DE FAMILIA

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Quinta Parte Reflexiones Pedagógicas de “ La Respuesta a Sor Filotea”

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No se puede ser soberbio si has alcanzado el entendimiento. La corona que ha de darse a quien confiesa tener un entendimiento aventajado es una de espinas.

Todo aquel que tiene un entendimiento mayor a su prójimo debe saber que su cabeza es depósito de sabiduría y que la sabiduría sólo trae afrenta, escarnio, humillación, no es en ningún sentido una via a la prosperidad y a las riquezas como muchos creen o te hacen creer.

Las riquezas pueden venir a ti o quedarte esperándolas, pero son muchas otras las preseas que podemos alcanzar con la sabiduría.

Quien ha elegido el camino del entendimiento tenga siempre presente que la sabiduría codicia algo de mayor valor que la abundancia económica.

Podría ser que destacases por empeñar tu vida con acciones que remuneren honores de orden espiritual: cívicos, castrenses, obsidionales, murales, ovales o triunfales.

Cívicos por estar siempre prestos a compartir nuestro conocimiento y trabajo en beneficio de los demás, castrenses en cuanto a que defendamos con valentía ideales y valores universales, obsidionales porque habremos de imponer un cerco a la ignorancia, murales porque derribaremos o tomaremos los muros de las fortalezas de todo argumento que se oponga al conocimiento y oval o triunfal cuando con todo lo anterior alcancemos la excelencia.

Fruto natural de la tierra son los abrojos y espinas. Espinas que se usan en la milicia para poner limites al paso de los enemigos, cerco que nos separe de la ignorancia.

Sitias a la ignorancia como los soldados sitian una fortaleza enemiga y de esta forma conoces mejor aquellos puntos desconocidos, esas debilidades y carencia de conocimiento.

La atacas en todos los frentes y la reduces a su mínima expresión. Tu motivación ha de ser siempre echar fuera de ti a la ignorancia, la ignominia, el mito, la falsa creencia, la irracionalidad, la falta de argumentos sólidos.

Así pues, con dolor y llanto es como celebraremos el día en que hayamos elaborado un sano y requerido entendimiento para las ciencias sin desmotivarnos si acaso no lográsemos con ello alcanzar la prosperidad y las riquezas.

En ocasiones experimentamos reproche y malestar en quienes reconvenimos por actitudes, acciones o hechos irracionales.

Podemos estar muy interesados en ayudar o revertir un camino equivocado pero sepamos bien que cuando se anhela que el conocimiento redarguya falsos argumentos de poderosos es absolutamente real la posibilidad de ser afectados o destruidos.

Por otro lado si no te comprometes ampliamente con la sabiduría y el conocimiento tarde o temprano seremos evaluados con falta de entendimiento.

Cualquier persona podría poner en entredicho tu capacidad intelectual. Sor Juana esgrime un argumento poderoso cuando relaciona la falta de conocimiento con aquellas tres pruebas que algunas personas del vulgo al rayar el alba le ponen afuera del Sanedrín al apóstol Pedro – mientras Cristo, en el interior, aprueba su interrogatorio por ser diligente y fuente de todo conocimiento-, el discípulo cae estrepitosamente al negar a Cristo siendo reprobado tres veces. Por lo tanto el estar en el camino del entendimiento, la sabiduría y el conocimiento es un auxilio idóneo ante cualquier embate de la adversidad que intente atropellar tu camino. De no permanecer en la ruta de la sapiencia tarde o temprano te indexarán en las cifras del desempleo. Los que permanecen estudiando y preparándose sin descanso nunca les llega el día de estar a la deriva sin trabajo, sin ocupación, sin remuneración, tomando en cuenta que la remuneración no siempre ha de ser económica.

Las coronas que premian a la sabiduría son muy variadas como hemos ya reflexionado y la única forma de celebrarlas son con dolor y llanto puesto que si el maestro de maestros recibió de nosotros incomprensión y linchamiento ¿qué podemos esperar nosotros que no tenemos la estatura del varón perfecto de nuestro creador?

Reflexiones pedagógicas de “La Respuesta a Sor Filotea”. Cuarta Parte

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Reflexiones pedagógicas de “La Respuesta a Sor Filotea”. Cuarta Parte
Expone decenas de ejemplos donde se recuerda de la variedad de disciplinas con las que cuenta el conocimiento y justifica esa pluralidad con el argumento de que -todas las disciplinas se ayudan unas a otras-. Culpa a su ineptitud el percibir como difícil tarea discernir en los nodos y líneas divisorias de el conocimiento y la noosfera ( el mundo de las ideas), y de nueva cuenta se disculpa por no alcanzar la misma excelsitud que le reconoce a su destinataria Sor Filotea.

¿Quién puede llegar a ser tan claro en su pensamiento como para percibir una cicatriz intelectual en Sor Juana palpable en el hecho de haberse visto obligada a ser autodidácta?. Seguros están los expertos en afirmar que de haber asistido a la escuela habría sido para ella de mucho impacto el acompañamiento que nos ofrece la misma: con sus condiscípulos, las explicaciones de los maestros y otros recursos. En nuestros tiempos la hemos devaluado con la falta de formalidad y normalidad en nuestras actividades pedagógicas; ésto ha generado una racional causa para que los organismos financieros sugieran a las autoridades hacendarias quitarles presupuesto del erario y presionan con planes de sustituirla por una enseñanza cibernética.

En esta relación con otros en el aula y frente a las explicaciones de tus maestros se advierte que a veces podemos no encontrar en nosotros habilidades o capacidades que sí vemos en nuestros homólogos y no es razón para sentirnos culpables o en desventaja por esa carestía. Si no te ha costado el mismo afán llegar a saber lo que otros han alcanzado con sufrimientos: – dichoso tú – dice nuestra monja.

El no estudiar no es un ocio añorado por ella, un descanso o una opción. Estudiar viene a ser un bendito vicio, quizás el único vicio que no causa un mal al ser humano. Es posible sufrir males como la persecución que algunos han vivido por haber adquirido un entendimiento avanzado. Muchos fueron llevados al paredón y al escarnio, el destierro o la destrucción de su descendencia.

No obstante a Sor Juana no le mortificó esta posibilidad, fue más su rechazo a la ignorancia que a los peligros que traen los saberes.

Abunda en explicarnos que en el esplendor ateniense todo aquel que disponía su genialidad y espíritu para degustar de las mieles de la ciencia fueron considerados usurpadores del aplauso fácil que se destinaban a los gobernantes y muchas veces fueron, por lo mismo, desterrados de la República.

Así mismo Maquiavelo en su máxima impía establece que es aborrecible quien hace deslucir al poderoso. En este punto dedica una reflexión muy atinada en el sentido de preguntar a sus lectores si acaso en nuestro sano juicio nos puede llegar a parecer más repugnante tolerar la ignorancia que atacar la sabiduría.

Sin embargo elimina su ingenuidad magníficamente cuando dice que los poderosos (las televisoras y otros poderes fácticos de nuestros tiempos) lucran con la ignorancia y la sabiduría les robaría sus ganancias.

Alaba el entendimiento y define con toda exactitud sus virtudes: a)El entendimiento es el más indefenso de las riquezas b) Mientras mayor sea más modesto y sufrido es c) Se demuestra con virtudes y obras buenas d) A mayor entendimiento mayor empatía con los que no cuentan con la misma sapiencia y te muestras más próximo en concederles la razón en sus desatinos.

Continuará Quinta Parte.Reflexiones pedagógicas de “La Respuesta a Sor Filotea”.

Reflexiones pedagógicas de “La Respuesta a Sor Filotea”. Tercera Parte

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Ardua empresa es ejercer deliberaciones para elegir el camino que hemos de seguir en la búsqueda de la realización personal mediante el estudio. La vocación será la que sea fácil para nuestro entendimiento ingenuo, ya que nadie está obligado a perseguir un imposible, sea porque no se cuenta con las habilidades necesarias, el tiempo, disposición o apoyos requeridos para perseverar en una disciplina.

Muchos de nosotros fuimos obligados a elegir cierta disciplina, por imposición o necesidad. Las preguntas que debemos hacernos cuando hemos de elegir la vocación son: ¿En qué soy hábil? ¿Qué conocimientos tengo? ¿ De qué materiales o recursos dispongo?

Por el hecho de inventariar deseos y energía para emprender una carrera no es suficiente, debe regir en nuestro espíritu humildad intelectual para acceder al conocimiento siempre reconociendo nuestra ignorancia y sin afán por dominar tanto la disciplina que el arrebato de la inmadurez nos impulse a ser expositores de la misma. Tampoco hemos de conducirnos en nuestro aprendizaje torciendo cánones y códigos ya establecidos como método. Enseñar sin virtud y ser propositivos antes de tiempo nos mostrará ante los demás con desmedida soberbia. Antes bien la convicción de estudiar debe llevar por principal fin en palabras de Sor Juana : “ Que sólo se estudie por ver si con hacerlo se ignora menos”.

Las razones que llevaron a Sor Juana a enclaustrarse en el hábito de monja se resumen todas en ser congruente con su voluntad de alejarse de la ignorancia y el bullicio de la vida, permutarlas por la tranquilidad y comodidad de pertenecer a una orden religiosa.

Se alejó de un estado de cosas que le negaba a la mujer su acceso a las ciencias. Por mucho tiempo quiso esconder su trayectoria en las letras para evitar problemas,críticas y envidias en los medios intelectuales de supremacía masculina. Por esta discrepancia con las estructuras rectoras de su tiempo creyó conveniente que su entendimiento disminuyera o permanecer en un bajo perfil. El reconocimiento que adquirieron sus letras tuvo que digerirlo como adulación inmerecida, y, por lo mismo, desconfió de ese reconocimiento, tanto como lo hacía de su intelecto.

No deja motivo de duda para las generaciones posteriores que todos los buenos hábitos que Sor Juana adopta los imita de su familia: Sus hermanas, su madre. – ¿Quién es tan sincero para admitir nuestras fallas como padres y como maestros?-, en que no aportamos un buen ejemplo para ellos en la adquisición de buenos hábitos. La infancia de nuestra monja barroca se ve rodeada de buenos ejemplos de hermanas mayores que se enamoran de la lectura y ella se contagia de esa misma pasión. He ahí la clave secreta de toda la pedagogía: Los hábitos se aprenden con el ejemplo.

Teniendo seis o siete años (dice Sor Juana) comenzó a escuchar que en la ciudad capital de México existen universidades y escuelas de ciencias. Por analogía pregunto, a ti lector de nuestro tiempo moderno: ¿desde qué edad fomentamos en nuestros hijos y alumnos la existencia de las universidades? ¿En qué momento los llevamos de la mano para que conozcan estos centros de estudios superiores? ¿Tan solo a días de graduarse del bachillerato? ¡Sor Juana supo de estos niveles educativos desde los 6 años!

El método de Sor Juana para la exploración de las formas y naturalezas nuevas consistió en el avance peldaño a peldaño, bien dijo: – ¿Cómo entenderá el estilo de la Reina de las Ciencias quien no sabe el de las ancillas? (siervas).

El curriculum de Sor Juana incluía la Lógica, la Física, el Arte Mecánico, la Música, la Aritmética, Geometría, Arquitectura, Historia, Derecho y por último la Sagrada Escritura. En cada peldaño alcanzado se fijaba metas y retos que con todo rigor superaba. En el supuesto caso de que no superara una prueba se autoinfligía un castigo aquiescente: cortar su hermosa cabellera y dejarla crecer hasta fallar en un consecutivo reto.

Su espacio y su tiempo personal era su gran capital que cuidaba como se protege la joya más valiosa. Menciona como estorbo esa comunidad, mejor conocida como relaciones humanas, tanto las que por relación consanguínea son obligadas y las que sostuvo en su claustro religioso. En las relaciones humanas gustó de participar, pero en ocasiones las contaba como prenda ( derecho) y en otras como castigo.

Conciliar los ejercicios religiosos con lo secular provocó en la monja novohispana una sensación de explotar como pólvora de tanta frustración por cumplir a medias con todas sus ocupaciones: comunidad, religiosidad, pero en todo lo religioso permanecía ausente, celosa del tiempo que la alejara de su industria literaria y filosófica.

Las dificultades que encontró en el conocimiento las resume en una sola: la distracción. Limitante es la distracción ya que el conocimiento es muy diverso, en el catálogo se presentan muchas disciplinas y éstas demandan toda la atención de un estudiante.

¿Podemos estar de acuerdo todos los docentes del mundo que la distracción representa el mayor reto a vencer para alcanzar el logro educativo?
Continuará.. Cuarta parte